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domingo, 25 de noviembre de 2012

9.- STOP EXCUSAS. ME GUSTARÍA QUE FUERAIS COMO UNA VACA, QUE RUMIARAIS VUESTRAS EXCUSAS Y QUE CAGARAIS SOLUCIONES A TODA LECHE. (Comportamientos Humanos)



Por favor, pedos no, no estamos para improvisaciones, y no nos conviene airear.


Lo soltó una fría mañana de Febreo en la que todos nos presentamos sin brasero, y la humedad helada de nuestra humilde escuela, nos hacía doler hasta los buenos pensamientos.
Unos porque se habían levantado tarde y no tuvieron tiempo de recogerlo, otros porque se le apagó, de camino a la escuela ya que, con el temporal que sufríamos, había que elegir, o el brasero o el trasero … 

Y tu JoyMari,
¿Qué excusa tienes?
Yo nunca lo traigo, señorita. Me caliento con el de Mikel que siempre lo trae cargadito, y hoy por su culpa, voy a pasar frio.




La utilización de la excusas, no es nada nuevo. De hecho, la primera excusa de la humanidad, la presentó Adán, cuando trató de justificarse, alegando que:

“la parienta me dijo que podía comer de este árbol”.

Y acto seguido ocurrió la segunda:

 “a mí me lo contó esa serpiente”.




A partir de ahí fuimos perfeccionando la técnica, creando verdaderos especialistas en excusas y ruborizándonos menos.
Realmente es a lo que nos dedicamos mientras va pasando, eso que algunos llaman vida, para finalmente alcanzar la muerte, que no dejará ser una excusa más, y la más perfecta, para pasar de todo, tal como nos advertía que iba hacer la Srta Jloría y que está cumpliendo al pié de la letra.


Una o varias excusas, repetidas reiteradamente, se convierten en una realidad. ¡y mira que no nos repitieron veces las letanías sobre eldividendo digital!

Las excusas fulminan a la responsabilidad, atontan a la ciudadanía y acaban con un país. Una sociedad orientada a las excusas está condenada al fracaso.
Stop excusas, proponme alternativas, dame soluciones. Parece una mejor forma de orientar la vida.

Puede que no seamos responsables de lo que tenemos, pero si lo somos de lo que podemos tener. Puede que no seamos responsables de lo que somos, pero si lo somos de lo que deberemos ser.

Benjamin Franklin decía: aquel que es bueno presentando excusas, raramente es bueno para otra cosa. Si levantara cabeza, y dejara de pasar de todo, se asustaría de la cantidad de personal que raramente vale para otra cosa.

Solo se me ocurre un comportamiento tan patético como la excusa, y es la profecía del falso pastor que no siente ninguna vergüenza para decir:

“Os puedo asegurar que lo peor ya ha pasado”

Y, tal vez inconscientemente, no termina la frase con la única realidad:

 “pero no tengo ni puñetera idea de lo que está por venir”.

Con todos estos Calandrakas, no me extraña que la Srta Jloria, que en paz descanse, siga pasando de todo. Aunque hay que reconocer que, encontrandose en su estado, la suya, sí que es una buena excusa.
 
@mikeltrujillo